//
estás leyendo...
Varios

Twitter e Internet: una historia de amor


Internet y la red social del pajarito azul nacieron para conocerse y hacer buenas migas desde el primer momento. Y es que Twitter se adapta como un guante a la esencia misma de la red: la horizontalidad, una democracia radical en cuanto a la manera de distribuir y consumir la información, que está cambiando totalmente la manera en la que nos comunicamos.

Pero, ¿qué es Internet? Más allá de sus explicaciones tecnológicas, en las que no entraremos aquí, lo que más llama la atención de la red es su condición igualadora en cuanto a oportunidades para convertirnos en productores y distribuidores de información, con un coste casi igual a cero, lo cual se ha visto potenciado con la aparición y desarrollo de las redes sociales, tales como Facebook, la española Tuenti, MySpace, o el mismo Twitter, entre otras.

Si usamos la misma expresión que el profesor José Luis Orihuela en uno de sus artículos, podemos imaginar Internet como un gran acuerdo colectivo en el que las personas, mediante sus máquinas (ya sea el ordenador, el móvil, la consola, etc.), se conectan las unas a las otras intercambiando información y servicios creando una realidad paralela que incide de manera contundente sobre el resto de parcelas sociales, como la educación, la economía, la política, el entretenimiento o la cultura. Es la red de redes, el medio de medios, un almacén de datos de la Humanidad en tiempo real, que crece a cada instante y se transforma a una velocidad vertiginosa.

Y es que si algo distingue a Internet para aquellos que estudiamos en el ámbito de la comunicación es su naturaleza continuamente cambiante. Cada día salen aplicaciones nuevas, técnicas que pretenden optimizar los recursos que van apareciendo, teorías que tratan de explicar y darle un sentido coherente al todo mediante titulares rompedores. Pero hoy en día abarcar y entender completamente las consecuencias de Internet es imposible. El desarrollo de las redes sociales, en especial Twitter, está incluyendo al gran público en la creación y distribución de noticias relegando a los periodistas en gran parte a un segundo plano.

Los directores de los más prestigiosos periódicos, ayer reacios, hoy se rinden ante la evidencia de que estas redes sociales son el nuevo camino a recorrer para el periodismo. “Los medios de comunicación que tengan una visión demasiado estrecha de lo que es el periodismo y cómo se hace están condenados“, advirtió Alan Rusbridger, director del prestigioso diario británico The Guardian, en una entrevista que le hizo El país el pasado 12 de septiembre. No en vano, calificó Twitter como “la herramienta periodística más poderosa de los últimos años”.

Rusbridget cuenta algunos ejemplos de cómo esta herramienta potencia la libertad de prensa, como cuando se vio atado judicialmente a la hora de publicar un informe negativo de una compañía petrolera y un mensaje en Twitter detonó una investigación por parte de decenas de lectores que fueron desentrañando la historia por ellos mismos y difundiéndola por la red social.

Este poder que han ganado los lectores y consumidores de información ha cambiado no sólo la manera formal de hacer periodismo, sino que también está haciendo tambalear sus bases desde el punto de vista ético. Wikileaks es uno de los mejores ejemplos de cómo la profesión debe replantear sus objetivos, ya que, usando las palabras de Rusbridger, “un australiano y una panda de hackers” ha hecho lo que se supone que debería hacer el periodismo pero en lo que ya no parece estar interesado: investigar y denunciar a los poderosos, tanto en el terreno económico como político. En definitiva, Internet está posibilitando alejar la prensa de los centros de poder, en los que se había apoltronado, para bajar al nivel del ciudadano, ser juzgado e incluso suplantado por ellos. Ahora el periodista se enfrenta a la necesidad de mejorarse, de autoexigirse, de renovarse y volver a ese “heroísmo” de la pérdida de privilegios en busca de la verdad o naufragar en un mar de blogs de ciudadanos comprometidos en el intento.

Denunciaba David Randall, autor del famoso manual El periodista universal, que el profesional de la información se había acostumbrado a una vida de lujo, se había rodeado de los poderosos a los que normalmente consultaba como fuentes, se había adaptado a un periodismo cómodo y complaciente para acabar impregnándose de los valores de los privilegiados y alejarse así de la gente.

Sin embargo, no todo son pétalos en caminos de rosas, y en éste nos hemos topado con las espinas de la privatización que muchas empresas quieren hacer de Internet. El debate de la neutralidad en la red va tomando grandes dimensiones, ya que los emporios financieros quieren convertir la web en aplicaciones, para poder hacer de los contenidos que hasta ahora eran gratuitos contenidos de pago. No se entiende un cambio de modelo si no se puede hacer negocio con él, por eso la lucha está más bien en la manera en que se configura este sistema de negocio, es decir, si significa pagar por contenidos y servicios que hasta ahora disfrutábamos gratis o se buscan en cambio nuevas fórmulas más justas con los internautas ”de a pie”. Sea como sea, la polémica llama a nuestro wifi (se acabaron las puertas), la amenaza a la neutralidad de la red es cada vez más evidente y contra ella se debe luchar enérgicamente si queremos que la red siga siendo lo que es: intercambio democrático y libre.

Anuncios

Acerca de Eduardo Muriel

Periodista y comunicador social. Actualmente vivo en Barcelona y desde allí colaboro con La Marea y escribo una columna en El Correo Extremadura

Comentarios

Aún no hay comentarios.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: