//
estás leyendo...
Medios de comunicación

Una historia personal ante la crisis de Público


Recuerdo perfectamente la sensación que tuve cuando entré por primera vez, hace seis meses, en la redacción de este diario, para hacer una entrevista de selección. Venía de hacer prácticas en un medio local de Getafe, casi recién salido de la facultad, que contaba con una modestísima plantilla de 3 redactores y un maquetador.

Así que os lo podéis imaginar: entré en Público y vi una redacción que me pareció inmensa, llena de movimiento, caras conocidas, blogueros a los que seguía, algún periodista cuyo trabajo admiraba. “Me tienen que coger”, me ordenaba a mí mismo. Y así fue. “Si quieres, empiezas la semana que viene, pero… ¿te lo has pensado bien?”, me dijo con su ironía cotidiana Nacho Rojo, entonces jefe de la sección web de Público.es. “Qué suerte tienes, cabrón”, me decía a mí mismo con euforia contenida a duras penas. Porque eso fue. Pura suerte. Acababa de poner los pies fuera de la facultad y lograba entrar en, para mí, el mejor lugar para aprender a hacer lo que quería, periodismo.

Día tras día he ido conociendo a mis compañeros, adaptándome al ritmo de trabajo, aprendiendo y, sobre todo, disfrutando. Recuerdo, por ejemplo, cuando llegaban desde Egipto crónicas frescas de la periodista Olga Rodríguez, a la que tanto admiro y cuyos textos devoraba antes de que se publicasen. O cuando el 15-M hace de las suyas y me toca a mí seguir desde la redacción y mediante mis ‘corresponsales’ los pasos de los indignados. Pequeños momentos que me encanta saborear y que ojalá viva un tiempo más desde Público.

Aunque hay una cosa impagable: he podido escribir de los temas que realmente me interesan y con una cantidad de lectores mucho más grande de la que había tenido nunca. Sobre el 15-M, movimientos sociales, bipartidismo, agresiones a periodistas… cualquier cosa. Es difícil resumir en unas líneas seis meses intensos.

Y ahora resulta que en la portada de mañana, en la esquina inferior derecha, llevamos esta imagen:


Malos tiempos para el oficio. Mala cosa. Parafraseando a otro admirado periodista, que también tenía columna de opinión en Público, Pascual Serrano, el periodismo es noticia. Concretamente una mala noticia. Que un medio eche el cierre significa adelgazar la democracia, que no pasa precisamente, ya de por sí, por uno de sus mejores momentos. Igual que la libertad de expresión, que no sólo se define por prohibiciones gubernamentales sino también por la imposibilidad de llevar ciertos proyectos informativos adelante.

Como reflexión, apelo al profesor de ciencias políticas, Juan Carlos Monedero, al que he recurrido en más de una ocasión para elaborar mis reportajes:

Está lo que aquí y ahora nos convoca ante el anuncio de la posible desaparición del diario Público: La izquierda no es capaz de sostener sus propios referentes de izquierda, pensando que su financiación viene del cielo. Y si la izquierda no está dispuesta a sufragar sus medios, sus editoriales, su cine, su poesía ¿quién lo va a hacer? ¿Acaso la derecha, los banqueros, el FMI o el BCE?

Nuevas fórmulas. Quizás sea éste el momento de experimentarlas y sacarlas de la marginalidad. Cooperativas de comunicación, suscripciones, crowfunding, qué se yo… pero habrá que pensarlo en colectivo.

Sígueme en Twitter: @eduardomuriel

Anuncios

Acerca de Eduardo Muriel

Periodista y comunicador social. Actualmente vivo en Barcelona y desde allí colaboro con La Marea y escribo una columna en El Correo Extremadura

Comentarios

2 comentarios en “Una historia personal ante la crisis de Público

  1. Eduardo, me ha gustado mucho este pequeño relato personal porque, en tan pocas líneas, puedo corroborar que eres un profesional como la copa de un pino. Somos muchos los que estamos y estaremos, pase lo que pase con Público, agradecidos a tu gran trabajo periodístico.

    Soy una persona asidua a las actividades del 15M y han sido muchas las ocasiones en las que muchos compañeros y yo hemos aludido a Público como el medio que ha sabido darnos cobertura. En el resto de los medios hemos sido, sino marginados de cualquier debate, al menos sí marginalizados a raíz de una campaña de desprestigio bestial.

    No tengo la potestad para hablar en nombre de todos, pero sí en mi nombre: Muchas gracias por tu atención al 15M y por haber sido capaz, con tu poca pero honradísima experiencia periodística, de contribuir a reflejar en tu medio nuestras reinvindicaciones y nuestras acciones de una forma libre de cualquier manipulación.

    ¡Mucho ánimo!

    Publicado por Miguel | 5 enero, 2012, 1:55
  2. Animo y estoy seguro de que entre todos podemos sacar Público adelante, vosotros nos habéis dado una pequeña ventana desde la que poder mirar al mundo de una manera libre y progresista,ahora somos nosotros los que tenemos la responsabilidad de impedir que esa ventana se cierre.
    Entre todos podemos conseguirlo,#comprapúblico

    Publicado por Daniel Seijo Paz | 5 enero, 2012, 2:14

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: