En las redes sociales, las barras de los bares, y en cualquier sitio donde en algún momento se hable de política, Bárcenas casi ha desaparecido. El Gobierno ha tirado una bomba de humo que ha surtido efecto, como siempre lo ha hecho el recurso del patriotismo mal entendido. Y todos picamos, desde la derecha hasta la izquierda. Unos a favor, otros en contra, pero lo cierto es que la palabra Gibraltar es trending topic fuera y dentro de Internet. Es un tema de conversación mucho más simple para sacarlo en la playa, entre lata de cerveza y chorro de crema, que los ataques difusos y subterráneos del neoliberalismo.
Esa capacidad para crear agenda, monopolizar discursos y enterrar aspectos incómodos hace que la oposición, la verdadera oposición a las políticas de los poderes financieros, se quede muy lejos del debate público. En resumen, la bomba de humo del PP ha funcionado. Pero, por favor, reaccionemos: Si Gibraltar deja de ser británico, nuestra vida será igual de precaria. Si nos siguen bajando sueldos y retirando derechos, será peor. Centrémonos.