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Política

Rajoy y las cunetas que deja la crisis


congresoEl presidente del Gobierno ha presentado este martes, en el Debate del Estado de la Nación, un panorama económico lleno de valoraciones triunfalistas y medias verdades. Es decir, lo que estaba previsto. Según ha defendido, España ha pasado “de la amenaza a la esperanza”, un optimismo que seguramente sea más fácil de sentir para algunos -los menos- que para otros -la inmensa mayoría-. Pero Rajoy ha entrado directamente en el terreno de la broma macabra cuando ha afirmado que “uno de los principios de gobierno aplicados sin excepción ha sido la búsqueda de un reparto equitativo de las cargas cuando ha habido que tomar decisiones difíciles”.

De hecho, el presidente conservador ha llegado a defender, sobre la supuesta recuperación, que “éste es un triunfo de los españoles, de su esfuerzo sostenido, de sus sacrificios, de su confianza. Son ellos quienes han logrado un gran triunfo y es justo reconocérselo y aplaudirlo”. Me llama la atención cómo Rajoy y el Gobierno se sitúan, en estas afirmaciones, fuera del colectivo “los españoles”, que son “ellos”, otros. Evidencian que tienen perfectamente claro a qué grupo social pertenecen, esto es, al que mantiene la cabeza a flote cuando el nivel del agua sube y “los españoles” (y no españoles) ponen sus espaldas para que los de arriba sigan respirando.

Rajoy ha llegado a resumir su batería de halagos al pueblo que le sufre con esta sentencia: “El mérito es de los españoles porque toda España está cargando con el trabajo adicional de que nadie quede en la cuneta”. Además de que la metáfora es especialmente cruel en un país con más de 80.000 desaparecidos olvidados en cunetas, no es en absoluto cierta. Miles de españoles se han quedado a los bordes de un camino, lo que significa sufrimiento, en muchos casos, hasta niveles insoportables. Un dolor que es difícil de ver cuando uno está situado en la parte alta de la pirámide.

Que la crisis se ha solventado por el camino de la desigualdad queda patente con revisar los datos: veinte personas acaparan más riqueza que los nueve millones más pobres. Además, tres millones de niños en este país están en riesgo de pobreza y el número de desahucios diarios en 2013 estaba aún por encima de los 180.

El Gobierno también ha dejado en la cuneta a los inmigrantes en situación irregular, a los que trata como ilegales, delincuentes. Su expulsión del sistema público de salud ha causado ya varias muertes y un dolor incuantificable para muchas personas que, además, siguen siendo carne de cañón para empresarios sin escrúpulos. En la cuneta se han quedado también los 15 muertos de Ceuta, que además el Ejecutivo pretende sepultar con un manto de olvido e impunidad.

Rajoy también ha defendido que ha recortado la plantilla de trabajadores públicos sin dañar la educación ni la sanidad, cuando en realidad decenas de miles de trabajadores de estos servicios han sido despedidos, y eso tiene consecuencias. Entre ellas, que miles de personas han sido expulsadas del sistema universitario, y otro número incalculable de estudiantes tendrá que hacer malabarismos para pagar matrículas ante la subida de tasas y el recorte de becas. Muchos de ellos se endeudarán por muchos años. En algunos hospitales, los enfermos tienen que llevar su almohada de casa y en otros se acumulan en los pasillos. Los jubilados ven cómo el copago -repago- farmacéutico no deja de subir. La falta de protección social abre fosas comunes silenciosas de manera estructural. Pero, casualmente, esas fosas siempre están en los mismos barrios.

Recortes en igualdad, la emigración de jóvenes que rebaja las cifras del paro, subida de impuestos a las familias mientras se hace una amnistía a grandes defraudadores fiscales de todo pelaje, una reforma laboral que sólo ha servido para precarizar el trabajo y facilitar el despido, recortes de ayudas a la discapacidad… las cunetas están llenas de sufrimiento, de españoles y no españoles a los que Rajoy y su Gobierno han dejado y siguen manteniendo a los bordes del camino. Que además tienen que conformarse con promesas de bajadas de impuestos en 2015, de vagas previsiones de crecimiento y aumento del empleo que cada vez se alejan un poco más.

En defintiva, Rajoy nos ha regalado una broma macabra.

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Acerca de Eduardo Muriel

Especialista en Marketing Digital en @Fotocasa (@SchibstedSpain) Adquisición y retención. Social Ads y Mobile App Mkt. Emigrante, como buen extremeño.

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